Cada carrera es distinta, no tanto por el recorrido sino por las personas que la viven y por todo lo que se concentra en un instante.
Un instante que no se volverá a repetir, pero que puede quedar grabado en una imagen. La atención está en observar y anticipar lo que ocurre antes de que pase.
Ahí es donde una imagen empieza a tener sentido, formando parte del propio evento.
De lo que ocurre.
Y debe respetarlo sin interferir.
